Porno hondureno

Porno hondureno

Escena de abuso sexual infantil, por Zichy Mihály. Desde un punto de vista médico, la paidofilia o pedofilia es una parafilia que consiste porno hondureno la excitación o el placer sexual que se obtiene, principalmente a través de actividades o fantasías sexuales con niños de, generalmente, entre 6 y 11 años.

La paidofilia o la pedofilia es un trastorno psiquiátrico en el que un adulto o un adolescente mayor experimenta una atracción sexual primaria o exclusiva a los niños en la etapa lactancia e infante. La pedofilia es un rasgo multifactorial en la personalidad del que la padece, y se compone de aspectos mentales, institucionales, de actividad, de educación sexual, de violencia, de control de las pulsiones, etc. Las conductas pedófilas son muy heterogéneas, desde casos inofensivos, hasta aquellos en que alcanzan niveles que entran dentro de lo criminal. Existen diversas asociaciones de pedófilos que reivindican la pedofilia como una forma más de vivir la sexualidad humana y que, en consecuencia, debe ser aceptada con naturalidad por parte de la sociedad. En el uso popular, la palabra pedofilia se suele aplicar a cualquier interés sexual en los niños o el acto de abuso sexual infantil. Este uso confunde la atracción sexual hacia los niños prepúberes con el acto de abuso sexual infantil, y no distingue entre la atracción a prepúberes y púberes o post-púberes menores de edad. Los pedófilos suelen convertirse en agresores sexuales.

Etimológicamente, la palabra deriva del término griego παιδοφιλια, paidophilia, y éste de παις-παιδος, páis-paidós, muchacho o niño, y φιλíα filía, amistad. Se considera que paidofilia es un término etimológicamente más correcto que pedofilia, si bien esta segunda forma se usa más. En relación con la atracción hacia los adolescentes, también suele emplearse el término hebefilia o efebofilia. En la antigua Atenas, la relación sexual entre un adulto y un joven púber se denominaba pederastia, y se consideraba como un elemento más en la relación entre un docente y su discípulo: el amor entre ambos favorecía la transmisión del saber y de las leyes ciudadanas. Por el contrario, el sexo con sujetos prepúberes, denominado pedofilia, era castigado con condenas que podían llegar a la pena de muerte. En la Roma antigua, por su parte, la pederastia estaba muy difundida, pero sin las justificaciones de los griegos, y la pedofilia era también condenada.

De sustitución, esto es, cuando los jóvenes prepubescentes son vistos como objetos que sustituyen a un objeto adulto que es el preferido pero que no está disponible. La pedofilia fue reconocida formalmente por primera vez y nombrada en el siglo 19. Una cantidad significativa de investigación en el área ha tenido lugar desde la década de 1980. No hay cura para la pedofilia desarrollada, pero hay tratamientos que pueden reducir la incidencia de una persona que comete el abuso sexual infantil.

Las causas exactas de la pedofilia no se han establecido de forma concluyente. La pedofilia emerge antes o durante la pubertad, y es estable en el tiempo. Por estas razones, la pedofilia ha sido descrita como un trastorno de la preferencia sexual, fenomenológicamente similar a una orientación sexual heterosexual u homosexual. Estas observaciones, sin embargo, no excluyen la pedofilia del grupo de los trastornos mentales debido a que los actos de pedofilia causan daño, y los pedófilos, a veces, pueden ser ayudados por profesionales de salud mental para abstenerse de actuar sobre sus impulsos, que causan daño a los niños. La psiquiatría considera la pedofilia como una parafilia. Sin embargo, no hay acuerdo sobre que la pedofilia sea una orientación sexual. Por ejemplo, la Asociación Americana de Psiquiatría no la considera una orientación sexual.